SITIO WEB OFICIAL

Entrega garantizada en 3 horas

te confirmamos la entrega por sms

Siempre llegamos a tiempo

también sábados, domingos y festivos

Precios económicos

arreglos florales desde 61 euros

Mitos sobre flores

Los principales mitos sobre las flores

El mundo de las flores está lleno de afirmaciones que parecen ser ciertas, pero que en realidad son falsas. Por ello, para que no te den gato por liebre, en este artículo te vamos a contar cuáles son los principales mitos sobre las flores, explicando el motivo por el que esas afirmaciones no son ciertas. ¡Vamos allá!

Las flores siempre tienen aroma

Si hicieras la prueba en una floristería y olieras decenas de flores diferentes, te darías cuenta de que algunas huelen mucho, otras poco y otras directamente nada. En su estado natural, normalmente todas las flores tienen aroma, pero lo cierto es que de los agricultores las suelen modificar genéticamente, pues cuanto más huelen, menos duran. Por ello, prefieren sacrificar un poco el olor y que tarden más en marchitarse. Las que más suelen oler son las peonías, frente a las rosas que al ser muy delicadas se ha preferido optar por que duren más tiempo.

Es mejor regar las flores de noche

Este mito sobre las flores a veces es cierto, ya que se hace para que el agua no se evapore al poco tiempo de regar las flores, pero no siempre es lo más acertado. Por ejemplo, cuando hace mucho calor, es aconsejable regarlas a primera hora de la mañana para que no se sequen a lo largo del día, y si hace frío, es mejor regalarlas durante el día, pues si lo haces por la noche es posible que el agua se congele con las bajas temperaturas.

La lejía y el limón son buenos para eliminar las bacterias del agua

Es completamente cierto que la lejía y el limón son sustancias que matan las bacterias del agua que sustenta las flores, pero también es verdad que son perjudiciales para las flores. Por tanto, es una medida que lejos de beneficiar a la flor, va a ser totalmente dañino para ella. Por tanto, se convierte en uno de los mitos sobre las flores. En el caso de que quieras evitar que las bacterias afecten a tus flores lo que puedes hacer es cortar el tallo en diagonal y cambiar el agua cada dos días. Es una costumbre muy sencilla y una vez le hayas cogido el truco tus flores crecerán sanas sin apenas hacer ningún esfuerzo.

Las flores nos roban oxígeno mientras dormimos

Este es uno de los mitos sobre las flores y sobre las plantas en general más extendidos. Es verdad que las flores consumen oxígeno y liberan dióxido de carbono, pero lo hace en unas cantidades tan minúsculas en comparación con un adulto que no supone ningún peligro para la salud humana. Para que te hagas una idea, una planta consume el 0,1 % del oxígeno de una habitación, mientras que una persona adulta consume entre el 2 y el 3 %. Por tanto, no tienes por qué privarte del placer de decorar tu dormitorio con flores y plantas.

Las flores son perfectas

Aunque lo que simbolizan sí puede ser perfecto, las flores llegan a la floristería directamente desde el campo y, por tanto, puede llevar tierra, humedades e, incluso, abejas. En cuanto a sus texturas y colores, ni mucho menos son perfectos, a pesar de lo que se suele contar. Además, cada flor es única y diferente a cualquier otra flor de su misma especie. En cualquier caso, lo que se debe valorar de una flor no es su perfección, si no la frescura, ya que hoy la tienes en tu casa y hace apenas unas horas estaba en el campo.

La música es buena para las flores

El último mito sobre las flores que vamos a ver es que les gusta escuchar música. Es verdad que existe una teoría llamada Efecto Mozart que está siendo estudiada, pues se cree que la música clásica puede favorecer su crecimiento por sus sonidos puros, pero eso no significa que les beneficie cualquier tipo de música ni que con este gesto sea suficiente para el cuidado de la planta, ni mucho menos.

Para terminar, esperamos que hayas podido cambiar tus creencias sobre este tipo de plantas gracias a la resolución de los mitos sobre las flores. Seguro que te ayudan a cuidarlas mejor y a mantenerlas en las mejores condiciones posibles.